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Algunas reflexiones y frases que dejo el Foro PoliTICs 2.011

Tras haber participado de la organización del Foro PoliTICs, ahora estamos comenzando una nueva etapa -post evento- que junto a todo el equipo vemos como una oportunidad importante para instalar la temática en forma definitiva en nuestro país, pero también en la región. El desafío es ahora continuar este ámbito de encuentro en el cual se integren todos los actores para vincularse y generar una fertilización cruzada que permita desarrollo de innovación en materia de política y gobierno.

No es casualidad que se haya convocado a una destacadísima figura política internacional como el ex presidente de Chile Ricardo Lagos para que actúe como eje del evento presencial organizado or la Fundación CiGob. Y tras haber escuchado a varios destacados ponentes como Piscitelli, Schuschny, Nadal, Calderón y Helft con sus Charlas 2.0, podemos darnos cuenta en que plano nos encontramos y qué es lo que falta de aquí en más. Algunas frases de los expositores nos permite reflexionar y pensar en el futuro de las ciencias del Gobierno y la política.

César Calderón dijo: "Vivimos tiempos fascinantes, en que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer". Esa sensación de incertidumbre en una camino en constante modificación no debe "tirarnos para atrás", porque si bien hay resquemor entre los dirigentes y los funcionarios sobre lo que significa la Web Social, debemos entender este camino como uno de Cambio, y naturalmente quienes más rápido se adapten al mismo saldrán con una importante ventaja. La realidad actual se parece más a una frase que -según Calderón- es la representación clara del dilema que están teniendo los gobiernos "Houston we have a Problem".
















Y es que este proceso de cambio quizás lleve unos años aunque queda claro que todo cambio social implica uno en nuestras costumbres, que si se repiten diariamente, se tranforman en hábitos, y los hábitos modifican nuestro comportamiento.

Alejandro Piscitelli fue clarísimo al respecto; "esta época de la imprenta de Guttenberg está terminando" dijo sin eufemismos. Y al cerrarse una era, a la cual Piscitelli denomina "el paréntesis de Guttenberg" (tésis formulada originalmente por el profesor Lars Ole Sauerberg), la fuerza de la imprenta como modelo del pensar y hacer de los últimos 500 años, termina muriendo. Con este cambio de modelo se reformulan algunas profesiones entre las que están por supuesto las de los políticos, una profesión que está entrando en crisis, según el filósofo.









Y la profesión del político está siendo reformulada porque nos encontramos en una etapa en la cuál ese paréntesis, que menciona Picitelli, se cierra con el pleno desarrollo de Internet. De esta manera la era de la imprenta quedaría aislada -como un mero paréntesis-, entre el mundo oral de casi toda la historia previa a su invención y una segunda oralidad que estaríamos viviendo a partir de Internet.

Sin embargo las conclusiones sobre la reformulación del rol del político no se acaban acá. En otras épocas la dirigencia política y los partidos políticos contaban con mayor información; esto suponía entender que el ciudadano estaba dispuesto a relegar en ellos muchas de las cuestiones de las cuales no estaba apto para tomar decisiones por no contar con información al respecto. Había una escasez de la información que les permitía transformarla en poder a su favor, sea por contar con las herramientas del conocimiento o por la posibilidad de tener el vehículo para ejercerla (las ideologías a través de las estructuras partidarias). Al existir menores fuentes de información -hegemonizadas por las ideologías- la gente no dudaba o dudaba menos de lo que les decían los partidos políticos y sus dirigentes, confiando en el origen de esa información.

Actualmente, ante el exceso de información, y la multiplicidad de actores que canalizan esa información, se muestra un panorama muy diferente con una democratización de la misma. La "sobreabundancia de información" mencionada por Piscitelli en el Foro PoliTICs debe su causa a los ciudadanos que ejercen su poder a través de la producción de los contenidos. Hoy en día los ciudadanos cuentan -por lo menos- con la misma información (incluso muchas veces hasta mejor y más precisa) que la dirigencia política y los partidos políticos, y aprehenderlo supone entender que ellos pueden ejercer plenamente su derecho en la toma de las decisiones.










Hay una frase de Piscitelli muy crítica que me llamó especialmente la atención: "Los políticos desconocen, y cuando desconocen devalúan", dijo con respecto a las tecnologías (entendidas como conversaciones en las que se inventan nuevas formas de mejorar la vida humana). "¿Por qué la devalúan? Porque las tecnologías a las que están apuntando estas conversaciones es a reinventar la misma idea de la política" concluyó.

Para que sea posible una reformulación de la profesión del político, éste debe entender que vamos hacia una democracia colaborativa que le exigirá un expertise tanto a él como a sus pares. Y sólo podrá tener éxito si logra "salir de su zona de comfort", como contó en su exposición Hernán Nadal. Una de las frases más conocidas de Einstein nos ilustra perfectamente: "No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo". Allí es donde volvemos a la frase de "Houston we have a Problem" mencionada por César Calderón. Nuestro sistema representativo está siendo minado, y esto es sin duda algo bueno principalmente porque la crisis permite dejar vía libre a la creatividad para crear nuevos maneras de hacer lo que veníamos haciendo hasta el momento.

De aquí en más funcionarios, dirigentes, partidos, gobiernos deben animarse a salir de su zona cómoda, algo que da cierto miedo por el momento. El temor se debe a que, según palabras de Ricardo Lagos, "este cambio desde el punto de vista político es de una envergadura que no estamos en condiciones de apreciar hoy día".

Lagos realizó una excepcional analogía: “Tengo la sensación que estamos inmersos en una tremenda ola, una ola que todavía no termina de caer, No sabemos si todavía está en la etapa de formación y subiendo y ya visualizar lo que viene al final, o todavía estamos en la etapa de la formación de la misma”.









Las complicaciones de las políticas públicas se verán afectadas por las dificultades que tendrán los gobiernos para ver de qué manera pueden escuchar una gran cantidad de información -producida diariamente por los ciudadanos sociales- , poder filtrarla y reuitilizarla con el fin de transformarla en acción.
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En un día especial quería recordar al ex presidente Alfonsín con un pequeño video que recopila los spots publicitarios de la campaña de 1982.

Los conceptos sintetizados aquí nos muestran el pensamiento del líder radical, pero también el interés de su pueblo de aquella época. Alfonsín fue muy empático y supo captar lo que la gente necesitaba en unas elecciones con matices muy particulares. Interpretó a la sociedad, entendió cuáles eran sus miedos y también sus esperanzas. Y la gente vió en él la representación más cercana al ideal republicano, pero además, Alfonsín, por sobre toda las cosas, brindaba sensación de seguridad y confianza a una sociedad que tenía muchos temores de lo que vendría.


Gracias a una vivaz búsqueda, en forma constante, para el retorno de la Democracia en Argentina, el pueblo vió en él autoridad. Un liderazgo autorizado para llevar adelante ese renacimiento y que ningún otro competidor político de aquella época podía hacerlo. Como mencioné ya anteriormente, tanto la seguridad como la credibilidad y la autoridad son elmentos fundamentales para que un líder sea carismático.

Alfonsín era un líder político que daba mucha seguridad pero que, además, gozaba de gran credibilidad entre la gente gracias a su intensa búsqueda por la salida democrática mediante elecciones en los últimos años de la dictadura militar. Aunque, como verán en el spot, Alfonsín pensaba que, "más que una salida electoral, era una entrada a la vida", o por lo menos eso debía significar la vuelta a la Democracia. Alfonsín tenía que explicarselo a la gente. Aquí es donde el mensaje se transformó en un medio educador, porque el pueblo debía recuperar el verdadero significado de la palabra Democracia.

Los términos utilizados son fundamentales, porque el término "salida" connota la idea de que no había otra manera de salir de ese momento, de que es la única forma, o sea: no hay otra, es lo que nos queda, es la última opción. Sin embargo, Alfonsín debía hacerle sentir a la gente que era la primera opción, la mejor, la única manera. Esta conceptualización de ideas, modificando las palabras a utilizar en el mensaje, lograron transformar un concepto negativo representado en el término "Salida" en uno positivo utilizando la palabra "Entrada".

Fué una representación del idealismo democrático de aquella época, pero que, al mismo tiempo, representaba el pensamiento y el sentimiento del pueblo. Alfonsín se dió cuenta de aquello y "tocó" en el corazón de las personas. Interpretó esas necesidades y enfatizó aquel ideal en un discurso fuertemente arraigado en la Consitución Nacional, basó sus mensajes en preponderar la importancia de las Instituciones Democráticas.


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El carisma político

La importancia en la gestualidad que tiene un político a la hora de dar su mensaje hacia el público revela aspectos muy importantes de su personalidad. El análisis de la comunicación no verbal de los líderes es una de las materias fundamentales a estudiar en el marketing político ya que se transforma en un componente primordial de su perfil.

Obviamente no todo es arte de magia; el marketing político no puede hacerlo todo y hay cualidades innatas propias de las personalidades de cada ser humano. Sin embargo, existen características que se pueden explotar más profundamente para favorecer a un candidato político: posturas, gestos, ademanes y expresiones. Estas influyen benévolamente o negativamente y en forma inmediata en las personas que perciben sensaciones disímiles de acuerdo al p
olítico que tengan enfrente, resultándole más o menos carismático.

En los extractos de un documental producido en España se trató de analizar el carisma de los políticos. Los estudios realizados concluyeron que la mayoría de las personas puede determinar claramente los estados de ánimo de un líder político con sólo ver su cara en cuestión de algunos segundos.

Los gestos positivos y negativos, las expresiones de tristeza, nerviosismo y hasta el stress que transmiten los rostros de los políticos son captados inmediatamente por los cerebros de las personas que asimilan percepciones sobre la seguridad que tienen en sí mismos, pero también el grado de autoridad que poseen y la afinidad empática con la cual se identifican.

De acuerdo a varios especialistas la clave del carisma popular que tienen los líderes políticos se encuentra determinado generalmente por tres elementos fundamentales: autoridad, energía y felicidad.

Aún se analiza el impacto que tuvo la imagen de un líder como Obama en las últimas elecciones norteamericanas. Aunque hay que afirmar que uno de los principales factores a favor del nuevo presidente de los EE.UU es su intachable imagen, parte de ella está conformada por una retórica brillan
te al momento de dirigir sus discursos al pueblo.

El carisma radica en estimular sensorialmente al público para provocar
estados de ánimo y sin lugar a duda, el fenómeno que provoca un líder político carismático va de la mano con una precisa combinación de autoridad, credibilidad y empatía. Sólo mediante estos tres componentes se puede transmitir seguridad a los ciudadanos.
Para determinar como es el impacto de la imagen de un político, en el del documental se puede observar un estudio realizado a un grupo de personas a quienes se les mostró varias síntesis de discursos políticos en un televisor. Los líderes políticos variaban, desde Ronald Reagan, pasando por Geroge W. Bush, Tony Blair hasta Jacques Chirac, entre otros.

El estudio lo llevó adelante el profesor de psicología política en la Universidad de Lovaina (Bélgica), René Zayan, quien es un experto en el análisis de los gestos y las expresiones faciales. Según Zayan, estas gesticulaciones proporcionan más información sobre el carisma de un líder que sus palabras. Además coincide en que la personalidad carismática de un líder político debe mostrar seguridad, empatía y credibilidad, aunque piensa que se debe agregar el humor como factor imprescindible: la capacidad de hacer reír en un discurso acerca a las partes (político y gente) y permite controlar las emociones de las personas.

De todos modos, entre estas características mencionadas, la clave del carisma radica en transmitir seguridad. Por eso resulta de gran importancia detectar cuál es la principal inquietud del pueblo y el político debe demostrar que es capaz de resolverla demostrando seguridad.


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